El conejo de Pascua saltó a la Georgschule y había preparado una dulce sorpresita para los niños de primer curso. Escondía en secreto montones de golosinas de colores en el recinto escolar, lo que causó una gran expectación.
Los niños emprendieron la búsqueda con ojos brillantes y mucho entusiasmo. Miraron, rieron y descubrieron por todas partes, y pronto los primeros sostenían orgullosos en sus manos los tesoros encontrados. La alegría fue inmensa y los niños recordarán sin duda esta visita tan especial durante mucho tiempo.
27 de marzo de 2026 por Alexandra Nagetusch