Bajo un sol radiante, toda la comunidad escolar se reunió frente al edificio del colegio para despedir solemnemente a los alumnos de cuarto curso. En este día tan especial, el protagonismo recayó en la clase de las Patitas, la clase de los Canguros y los Mapaches. La ceremonia de graduación comenzó con una cálida bienvenida a cargo de la señora Reckels, quien dio la bienvenida a todos los invitados y preparó el ambiente para esta emotiva jornada.
A continuación, todos los presentes asistieron juntos a una misa solemne. Esta se celebró bajo el conmovedor lema «Tesoros en el corazón». Los niños reflexionaron sobre su etapa en la escuela primaria y recordaron todos los momentos valiosos, las experiencias y las amistades que habían acumulado en los últimos años y que ahora se llevan consigo como tesoros en sus corazones. Además, recibieron una bendición para su futuro camino en la vida.
Tras el servicio religioso, los alumnos de cuarto curso interpretaron con orgullo dos canciones. Entre las actuaciones musicales, el momento volvió a ser muy emotivo: cada clase se despidió con buenos deseos para el futuro y un pequeño regalo como recuerdo imborrable.
Para el gran final, los alumnos de las clases de fin de curso pudieron desfilar como estrellas por una alfombra roja para recibir allí con orgullo sus certificados. Mientras tanto, las clases de 1.º a 3.º se dirigieron a sus respectivas aulas, donde también tuvo lugar la entrega de los certificados. Fue una despedida redonda, llena de lágrimas de alegría, orgullo y rostros radiantes.
17 de julio de 2026 por Alexandra Nagetusch